Baño y dormitorio: refugios que exhalan calma
En el baño, notas de eucalipto y lavanda, sobre mármol o azulejo, disuelven el día en vapor. En el dormitorio, vainilla limpia o higo verde, en recipientes cerámicos, crean penumbra amable. Enciende quince minutos antes; apaga al acostarte. Sábanas frescas, libros a medio leer y respiración lenta hacen el resto, sin ruidos visuales ni aromas invasivos.